Cosas que dije que no haría cuando fuese madre

Tengo que reconocerlo. Así, sin anestesia. Hay tantas cosas que dije que no haría cuando fuese madre y que ahora hago, que casi estoy por irme al rincón de pensar yo solita. Sin que nadie me lo diga. Por incauta, por ignorante y por boca chancla. Que ya lo dice mi madre, que la ignorancia es muy atrevida y el desconocimiento te hace siempre hablar de más.

  • El top se lo lleva lo de mis hijos jamás dormirán en mi cama. Pero luego llega la cruda realidad. Los trastis todavía, con casi tres años, se despiertan por la noche. Si no es uno, es otro; y a veces los dos. Y yo llevo un porrón de tiempo sin saber lo que es pasar una buena noche; así que sin una pizca de remordimiento, meto al niño en mi cama y a soñar con los angelitos. Oye que peores cosas se han visto y al fin y al cabo no estamos matando a nadie. Y para esos que dicen que así nunca los sacaré de mi cama, que sepan que me la trae al pairo. Pues que se queden. Pero yo necesito dormir, que las ojeras me llegan a las ingles y he envejecido de golpe desde que soy madre. (Para el que no lo sepa, la maternidad envejece).
  • Yo siempre he sido presumida. Con la desfachatez de la juventud, a veces miraba a las madres y no entendía porque llevaban el pelo sin arreglar o carecían de las más mínimas normas estéticas. Ains, alma de cántaro. Esto es para pegarme un coscorrón en la cabeza. Por idiota. Porque no se puede decir de otra manera. Jamás pensé que me atrevería a salir a la calle con las pintas con las que ahora suelo ir. A veces llevo a los niños al cole con un suéter encima del pijama y por supuesto, sin una gota de colorete. Ya hago bastante con salir de casa a toda leche y llegar a tiempo. Creo que la última vez que me pinté las uñas de las manos, fue hace más de tres años. Y ¿Qué queréis que os diga? Bastante tengo con sobrevivir a mi prole, para ponerme a pensar en salir decente a la calle. He perdido la vergüenza y de paso, a mi misma. Aunque, tengo que decir, que este año me he propuesto dedicarme un poco más de tiempo para no asustarme cuando me miro en el espejo.
  • Yo nunca gritaré delante de mis hijos. Meeeeecccckkkk error!!!!. Grito. Grito mucho. Delante y detrás. Y luego me siento fatal por haberlo hecho. Estoy en proceso de curación y poco a poco me estoy quitando, pero a día de hoy, confieso que todavía grito. Y aquí me imagino con un buen puñado de madres, cogidas de la mano, haciendo terapia de grupo.

-Hola soy Gemma. Soy madre y grito. Pero lo estoy dejando.

-Gemma, estamos contigo. Te apoyamos. Lo conseguirás.

madre feliz.mamatodoeldia

  • En la mesa no se juega .Ni se ve la tele, ni el móvil, ni la tablet. Pues yo no sé lo que pasaría si los trastis fueran de esos niños que no tienen problemas para comer; pero el caso es que los míos, el tema alimentación no es que les apasione precisamente. Dios sabe que lo he intentado por activa y por pasiva un millón de veces; y que de vez en cuando, lo sigo haciendo, pero otras muchas, sobre todo con el pirata, acabo claudicando. Pongo la tele y cuando él está empanado viendo la patrulla canina, yo aprovecho para meterle la cuchara en la boca. Y así come que da gusto. Y todos tan contentos. Y se respira paz por toda la casa.
  • Mis hijos no me quitarán espacio para estar con maridín. La pura realidad es que mis hijos se lo han tragado todo. Han venido y han arrasado hasta con lo más sagrado. Y yo lo he permitido, claro. Porque para eso son mis hijos. Les quiero más que nada en el mundo y deseaba con todas mis fuerzas ser madre. Ahora que ya tienen tres años voy guardando rincones para maridín y para mí. Y que bien sienta pasar un día con tu amantísimo esposo, los dos solitos, disfrutando el uno del otro.
  • Y para ir terminando. No diré tacos delante de mis hijos. No soy muy mal hablada, pero algún que otro “coñooooo” se me escapa por la boca. Me quedé muerta el día que la princesa lo repitió tan tranquilamente, como quien aprende una palabra nueva. Y esto si os puedo asegurar, que lo he arreglado. Nunca más lo volví a decir porque todavía se me ponen los pelos como escarpias cuando lo recuerdo. Aunque sé que no soy la única que ha cometido ese fallo. (Esto va por ti, Tuti, :))

Y ahora me muero de ganas de saber qué es eso que vosotras teníais como dogma de fe y poco después de ser madres, os disteis cuenta que tampoco es tan importante seguir a rajatabla las normas autoimpuestas. Contadme, porfaaaaaa.

13 Comments

  1. Buenísimo!!!!! Totalmente cierto todoooooo lo leído.siempre pensé que es ideal decirle a tus hijos: a dormir. Y tal cual sucede. Bueno… para mi no fue así…. para mi fue imposible dejar llorar a mis bebés para que supieran que Mama no iría y así en un plazo de una semana o dos, ya habrían aprendido la lección y dejarian de llorar. Y gracias a que he sido “blanda” en ese tema , nunca me arrepentire de ello. Es lo mejor que he podido hacer.

  2. jijiji, me siento muyyyyyy identificadas!!!
    A mi hay una que no pare de decir antes de ser madre: cuando nazca mi hijo seguiré viajando con mi marido a solas, los dejare con sus abuelos y me escaparé de viaje romántico…..jajajajajaja. Ni de coñá!!! Tengo uno de 4 y otro de 14 meses. Solo les deje solos cuando fue el fin de de despedida de mi hermana….todas las noches juntos!!! No puedo evitarlo.
    Y lo de dormir??? Madre mía lo q hable yo de meterlos en la cama!!!, y ahora me da tristeza q se vayan a dormir solos ( aun no lo hacen).
    Así q me río de las madres primerizas q les pasa lo mismo q a nosotras.
    En fin, todo y para ellos!!,

  3. Todo lo q comentas era lo q yo decía no hacer y lo q al final ocurrió jajajaja, pero la nro1 en mi lista de no hacer es: No dejaré de trabajar para ser madre, q la vida profesional es la q nos da la satisfacción y al fin y al cabo es el legado q le puedo dejar a mis hijos. Pues nada más lejos de la verdad, al nacer los gemelos (25meses) me di cuenta q quería pasar la primera infancia con ellos, q me necesitan y yo a ellos, aún cuando cada vez quede menos tiempo para mi y mis pelos jajajajajajaja, estoy convencida q es la mejor forma de aprender a ser madre y ellos a ser personitas seguras de sí mismos 🙂

    1. Ains Eliana lo mismo pensaba yo y cuando nacieron los trastis le dije a maridin que yo no quería trabajar más en mi vida, que solo quería estar con ellos. Ahora con tres años se que he sido una privilegiada por pasar este tiempo con ellos; pero me muero por volver de pleno al muno laboral. Tengo la esperanza de que alguna vez encontraré la fórmula para no renunciar a ninguna de las dos cosas.

  4. Cuando no tenia hijos y quedaba con amigas que habían sido mamas a tomar un café, me ponia enferma que no pudieran decir dos frases seguidas sin que el bebes o pequeño les interrumpiera. Veía como sacaban pinturas para pintar, sandwiches, les dejaban el móvil para jugar…todo menos hablar conmigo. Ahora me sorprendo con seguir teniendo amigas, porque inevitablemente yo hago lo mismo, y esa media hora de charla interrumpida con un adulto me sienta fenomenal. Y yo también le meto en la cama sin ningún remordimiento, de hecho así estoy segura que no se destape.

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