Diferencias de sexo

Mi princesa está descubriendo como va eso de las diferencias de sexo. Desde la operación pañal  y teniendo en cuenta que donde va pelé, va melé, ahora le ha dado por que ella también quiere hacer pipi de pie como el pirata. Y da igual que le explique que su hermano tiene colita como papá y ella y yo carecemos de tal elemento.

-Mira princesa, ¿ves?, el pirata puede hacer pipi de pie porque tiene colita, como nosotras no tenemos, pues nos sentamos.

Se lo explico despacio y se lo repito 3 veces. Ella asiente con la cabeza, me contesta con un vaaaaale, se da la vuelta y se va.

El pirata nos está observando a una distancia prudencial. En el punto que nombro su órgano sexual masculino, baja la cabeza  y se mira. Si, hijo si, eso sigue ahí, no lo has perdido, tranquilo que nadie te lo quita.

Al  rato vuelve mi niña.

-Mamiiiiii yo quero hacer pipi de peeeee (Mami yo quiero hacer pipi de pie)

Así es ella. Media hora dándole explicaciones y aquí la niña que va por libre, no se da por vencida.  ¿Y qué le importa a ella la colita?. Ni lo entiende, ni lo quiere entender.  Es lo que tienen los niños. No tienen los prejuicios de los mayores.  La princesa no lo hace por reivindicar nada, no es feminista, simplemente no entiende porque su hermano puede y ella no.

El pirata que la oye, se acerca  y como  no puede perder esta ocasión que le brinda la vida para hacerle la puñeta a su hermana, comienza a gritar.

_ Tú no teeeneee colita y yo siiiiii, tú no teeeneee colita y yo siiiiii. (Tú no tienes colita y yo si)

Mi niña lo mira con mirada asesina. Luego me mira a mí. Por fin, decide que la mejor solución es expresar como siente su frustración. Se tira al suelo y a grito pelado reivindica su derecho a evacuar como mejor le venga en gana.

Pero hija, si no es que yo no quiera que hagas pipi como mejor te apetezca, que no es machismo. Simplemente es una cuestión práctica.

Como puedo salgo de la situación. Le explico todo lo amorosa que puedo, que somos diferentes, que no es mejor tener lo que tiene su hermano y su padre; o hacer sus necesidades de pie, simplemente, es diferente.  Y ella lo acepta a regañadientes.

Pero la princesa no desiste. Podríamos decir que es perseverancia; pero creo más bien que le importa un rábano lo que le dice su santa madre y quiere experimentar ella solita que las diferencias de sexo es lo que tienen, que por mucho que queramos, están ahí.

Se dirige al jardín, se planta delante de un árbol, las piernas juntas, el culete apretado  y caderas adelantadas. Parece un torero plantado ante el toro. Los brazos en jarra. Toda feminidad.  Y….alaaaaa, allá va ella. Ole mi niña y su mente abierta.

hermanos. mamatodoeldia

La observo desde la distancia. Estoy a la espera de los acontecimientos. Total, ya he intentado explicárselo mil veces, así que mejor que experimente por sí misma.

Pues si, el resultado es el esperado. La princesa se ha meado enterita. Ella quería hacer pipi tipo manguera, y la pobre  se ha quedado en grifo averiado.

Y aquí es donde mi hija no deja de sorprenderme. Se da la vuelta, me mira y me muestra una sonrisa de oreja a oreja. Le da igual ir chopadita de pis de arriba abajo. Le da igual  que a cada paso que da, haga chof chof con los pies. Lo ha hecho. Lo ha conseguido.  Pues buena es ella. Ha hecho sus necesidades de pie que es lo que ella quería y si el resultado no es la mejor opción, poco importa.

El pirata se ha quedado mudo contemplando la escena. Él que tenía una mina por explotar, orgulloso de tener algo único que su hermana no tiene. Algo que él hacía y su hermana no podía hacer. Pues mira tú por dónde, que lo ha hecho. Meada enterita, de acuerdo; pero lo ha hecho.

El orgullo varonil de mi hijo está medio tocado. Se acerca a la princesa y señalándole se atreve a decir

-yo llevo ma lejooooo, yo llevo ma lejoooo  (yo llego más lejos)

Vamos a ver trastis, haced el favor. Vale que cierta competencia entre hermanos es hasta sana, pero esto es pasarse. Vamos a dejarlo aquí, que esto me da miedo a donde puede llegar, que entre la férrea voluntad de la princesa y el ímpetu machito del pirata, esto no se acaba nunca.

¿Qué será lo siguiente? ¿Quién la tiene más grande?. Conociendo a la princesa es capaz de entrar al trapo. Para ella el mundo está lleno de posibilidades y no conoce las fronteras. Ni las físicas ni las mentales. Ella es así.

Y vosotros ¿tenéis  hijos-hermanos que compiten hasta por el más mínimo detalle?. Contadme.

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