El fantasma de Pocoyo

 

Cuidado que viene el fantasma de  Pocoyo!! .No sé si les pasa a todas las madres, pero  yo estoy poseída por el espíritu de las canciones infantiles, sobre todo por Pocoyo.

A los trastis les gusta que les cante, y la verdad no sé por qué, porque dicho sea de paso, canto como un jilguero afónico, pero mira, les entretiene un montón y siempre piden más.

Yo claro, como con público tan entregado es difícil contenerse, me vengo arriba, y termino haciendo un repertorio completo y variadito.

Antes solo les cantaba las típicas canciones infantiles, pero ante tanta demanda, no me quedó otra que ampliar repertorio. Primero tímidamente con Dani Martín, pero al poco tiempo ya tarareaban Julio Iglesias, Mocedades (una que ya es mayor y recuerda las canciones que escuchaba en su infancia) y más recientemente Enriquito Iglesias con su Bailamos (a la princesa concretamente, le vuelve loca esta canción, dentro de su top ten particular).

el fantasma de pocoyo

 

Si, somos una familia muy musical. Y los trastis tienen gustos variados, porque mi maridín les pone heavy metal y los dos mueven la cabeza arriba y abajo tal vocalista de Barón Rojo. Vamos, que lo sienten, aunque a mi concretamente esta música me pone dolor de cabeza.

Ya veis, nuestra relación con la música es intensa. Tanto que yo que siempre me he considerado una reina de la pista, el otro día, casi muero del disgusto, al ver una vez más, que todo mi glamour se fue a paseo hace tiempo.  Mientras cantábamos y bailábamos, me di cuenta que mis pasos de baile se parecían sospechosamente a los de Pocoyo. ¿Cómo puede ser? Un momento, ¿soy yo? No, no soy yo, es el fantasma de las canciones infantiles que me acecha por todas partes.  Y además es que algunas llevan trampa y se esconden. ¿O no es verdad que la canción de soy una taza (soy una taza, una tetera, una cuchara, un cucharooon) es sospechosamente parecida a la barbacoa  (la barbacoa, la barbacoa, como me gusta, la barbakiu)? Pues sí, eso digo yo, es la misma. Eso es así.

¿Y qué hay de la de a estirar a estirar que el demonio va  a pasar? Es mentira, el demonio no pasa, el demonio se queda, porque luego de todo el día con los trastis para arriba y para abajo, cuando por fin estoy en la cama, mi cabeza no hace más que repetir lo mismo: el demonio va a pasar…. O sea, que  ya veis,  de pasar nada, se ha quedado a vivir conmigo para siempre porque no hay manera de quitarme la  dichosa cancioncilla de encima….

Así que lo tengo claro, la música mola, pero cuidado, porque donde menos te lo esperas, hay una canción infantil dispuesta a hacerte una jugarreta, y lo peor, disfrazada de inocencia te la clava hasta el fondo…..

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