No nos engañemos.

 

gemma dibujando.mamatodoeldia

No nos engañemos. Los trastis no son  Picasso, aunque a veces sus rallajos de colores me hagan dudar. Bien es verdad que solo tienen dos años, pero la cruda realidad, es  que cuando ellos dicen que eso que han pintado es un guau (perro), yo solo veo un bucle azul.

Por eso, y porque tengo la casa llena de cachivaches,  cuando el otro día fui a recogerlos a la guarde y la seño me dió dos trabajitos de mis niños, los cogí a regañadientes, pensando que esos no llegaban al coche.

Eso sí, sin dejar de dar la ración de autoestima a los trastis.

-Que bonitooooo, pirata, ¿lo has hecho tuuuuu?

-Tiiiii

-¿Y este princesa? ¿lo has hecho tu solitaaaaa?

-Tiiiiiiii

Y una vez cumplido con mi obligación de madre,  y con mis niños más chulos que un ocho, cojo los papeles,  los doblo y me voy a la papelera a desprenderme del enésimo dibujo de la semana .

dibujo pepe. mamatodoeldiadibujo gemma. mamatodoeldia

 

 

 

 

 

Y es entonces cuando me quiero morir de la vergüenza; porque me cruzo con una mamá de un amiguito del cole que me pilla infraganti y me mira de arriba abajo con cara de pocos amigos. Vamos, que yo creo que en cualquier momento, me coge, me pone encima de sus piernas con el culo en pompa y me da un par de azotes. Claro, como eso no puede,  se limita a preguntar:

-¿Qué haces?

-Ay hija, que tengo miles y ya no se qué hacer con ellos….

-Pero si son de TUS HIJOS

 

Si mujer, de mis hijos, de mis trastis, preciosos la verdad, pero como sigan con esta vena pictórica no va a haber arboles en el amazonas para tanto dibujito,  pienso yo.

Y en lugar de eso digo

-Yaaaa, pero es que van comiendo chocolate y los han manchado todos, un desastre.

Pero la mamá perfecta no se lo cree, claro, porque a las madres no se nos engaña tan fácilmente, y sigue mirándome como si fuera la enemiga pública número uno, que no es para tanto digo yo.

Y mientras tanto, otra madre metomentodo que ha estado observando la escena desde una distancia prudencial, se acerca a nosotras y añade

-Luego cuando sean mayores, te arrepentirás.

Ya esta, éramos pocos y parió la abuela, la tocapelotas que faltaba. Dejad que mi conciencia trabaje sola que no necesita vuestra ayuda para nada. Haced el favor. Que ya me da a mi suficiente remordimiento.

Intento sonreír,  pero solo me sale una mueca que no se sabe muy bien que significa y me alejo de allí en un segundo menos cuarto .

Meto a los trastis en el coche y les planto un beso a cada uno.  Aprovechando que están atados en la silla del coche y es  más fácil que me presten atención sin distraerse con un juguete o  con un pájaro que pasa volando, les digo:

-Trastis, mamá os quiere muuuuucho, pero que no se os olvide nunca una cosa: es más importante un millón de besos que un millón de dibujos…

2 Comments

  1. Madre mia! Que pasada de blog lo mejor que he visto en mucho tiempo la verdad historias muy graciosas y reales.
    mucha suerte!

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