Regalos de Navidad. Cosas a tener en cuenta.

Agradezco infinito a Papa Noel y a los Reyes Magos que traigan regalos de Navidad para mis hijos; pero  caramba, llevan media vida dedicándose a lo mismo, que digo yo que ya podían ir aprendiendo que hay cosas que no se pueden hacer.  Y cuando hablo de Papa Noel y de los Reyes, me refiero, claro está, a esos tíos amantísimos, abuelos, vecinos y demás, que con su mejor intención traen un presente a los críos.  Para ti, que ejerces de embajador de la ilusión, va dirigido este post. Céntrate, que lo cortés no quita lo valiente y no es tan difícil:

  • Lo primero. Ya sé que a ti lo que te mola, es ese coche teledirigido replica de un porsche del 77 serie limitada, pero la idea es que el juguete es para él y no para ti. No quedará muy bien que cuando lo abras (porque no podrás  esperar esos 3 segundos eternos que tardan los niños en romper el papel); seas tú el que te pases la tarde ensimismado con el dichoso juguetito y el pobre crio se aburra de esperar su turno, que dicho sea de paso, nunca llega porque te has pegado el mando del coche con superglu. Háztelo mirar que ahí hay miga.
  • Es importante la relación juguete-espacio para guardarlo. Manda narices el típico peluche gigante que te regalan no se sabe, si tus amigos o enemigos, cuando nace tu hijo. Primero, ¿Para qué narices le sirve un peluche a un bebé? Después ¿Alguien se ha dado cuenta, que el muñeco en cuestión, es dos veces más grande que el propio infante y que lo pongas donde lo pongas siempre molesta? Y ya no te cuento si te lo encuentras por la noche en el pasillo, cuando te levantas medio sonámbula respondiendo al llanto de tu hijo. Estoy segura que más de un amago de infarto hay por ahí, debido a esta causa.

niña con peluche.mamatodoeldia

  • Estamos hablando de juguetes. Para los niños. No tiene sentido que para poder jugar con ellos, haya que estudiar tres ingenierías porque es absolutamente imposible descifrar las instrucciones para montarlo. Ya tenemos bastante con Ikea, por favor.
  • Pregúntale al niño lo que quiere. Así no fallarás. Por supuesto si hiciéramos caso de toooodo lo que piden, no nos llegaría ni con las tarjetas black; pero si le regalas una sola cosa que sepas que le hace ilusión, fliparás con su cara cuando abra el paquete. Recuerdo unas Navidades, mi sobrino el pequeño debía tener unos 8 años. Cometí el error de preguntar a su padre qué le regalaba en vez de a él y haciendo caso a mi hermano, le compre ropa. Pobre Guille, cuando abrió su regalo y vio aquello se llevó una gran desilusión. Yo entonces no tenía hijos y reconozco que no entendí muy bien porque estaba tan triste, al fin y al cabo era un regalo. Ahora lo entiendo. Me regalan a mí una plancha, en vez de esas botas por las que llevo dos meses suspirando y hasta ahí le queda de vida al regalador. Con las ilusiones no se juega. Y con las botas de moda, menos. Los regalos de Navidad para los niños no tienen que ser prácticos, tienen que ser divertidos. Al menos para ellos.
  • No regales a mis hijos lo que no te gustaría que yo regalara a los tuyos. Estoy segura que las guitarras, tambores, trompetas y cachivaches varios que hacen ruidos insoportables, solo los compran la gente que no tiene hijos. Esos que no saben que un infante puede estar 8 horas seguidas dándole al dichoso tambor sin ni siquiera pestañear, ni que le dé un mísero calambre en los dedos. Eso si antes tú o tu vecino, no habéis agotado la paciencia y lo habéis tirado por la ventana.
  • Si el muchacho en cuestión tiene tres años, el juguete que pone a partir de 6 no es para él. Que si, que vale, que es muy listo y está muy espabilado; pero probablemente cuando vea que no entiende nada se frustrará; y puede que hasta te monte un pollo en toda regla por no saber jugar a eso tan chuli que le acaban de regalar. No alimentéis a las fieras, que ya tenemos bastante con la lucha diaria de lavarse los dientes y demás.
  • Y por último. Estamos en el siglo XXI. Abre tu mente. Bien es verdad que mi princesa juega más con muñecas y el pirata con coches, pero alguna vez se cambian los roles y eso esta genial. Por eso regalar cocinitas, kits de limpieza o la típica bolsa del supermercado con su caja registradora, puede ser una  buena idea  tanto para niños como para niñas.  Haz la prueba. Mi pirata es un hacha preparándome lo que él llama tartitas de chocolate y quién sabe si quizá el día de mañana sea un Arzak cualquiera. No pongamos límites a la imaginación. Que luego nos quejamos que los hombres no ayudan en casa.

Y seguro que me dejo algún consejillo súper útil a la hora de comprar regalos de Navidad para los niños. ¿Alguien apunta alguno más?

4 Comments

  1. Muy muy cierto y real Uf! Si yo apunto uno:
    Un regalo es un regalo….curratelo y hazle un regalo que le vaya a gustar….pero repito 1!!! No vengas con 20 paquetitos envueltos esperando que de saltitos de emoción a cada uno que habra…porque en el momento que habra uno que le guste seguramente pase olimpicamente de todos los demás….¡menos es más Siempre! Tengo un post en mi blog dandole vueltas a un tema similar, regalarles tiempo.

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